(Actualizado) Detrás de las maquinitas de las videoloterías, las que hay ahora y las que el Gobierno quiere poner, están alineados abogados, bufetes, cabilderos, legisladores y ex políticos principalmente del Partido Nuevo Progresista (PNP) que apuntan a las cantidades de dinero disponibles en ese negocio para traficar con influencias.



























